El pimiento del piquillo de Lodosa no es el rey de los pimientos, el más refinado y elegante. Estos pimientos, los más famosos de se caracterizan porque siguen un proceso artesanal en el que se pelan a mano, se asan y se guardan en botes.

Se conoce por el nombre científico de caspicum todas las variedades de pimientos, chiles y guindillas. Su origen se sitúa en América del Sur y su llegada a la península se produjo en la época de los Reyes Católicos; desde entonces se han ido adaptando y modificando hasta llegar a considerarse como autóctonas.

Los llamados pimientos del piquillo son los cultivados en Navarra. Su nombre viene por la forma en que su extremo inferior se retuerce y vuelve ligeramente hacia arriba. Su tamaño oscila entre los 5 y 8 centímetros y tienen una forma triangular perfectamente identificable. De color rojo intenso, carnosos, dulces y, en ocasiones, con toque picante.

Estos pimientos navarros se recogen manualmente entre octubre y noviembre, meses en los que alcanzan su punto óptimo. Posteriormente, se asan en hornos de leña y se pelan manualmente antes de guardarlos en botes. Muy pocos son los que se venden frescos.

Desde 1987 existe una Denominación de Origen Pimiento del Piquillo de Lodosa con la finalidad de garantizar y preservar la calidad de este producto así como de intentar evitar imitaciones.